Claustro principal y Patio de Evangelistas
Este ciclo es obra de Pellegrino Tibaldi y su taller. Las “estaciones” en las esquinas son de Luis de Carvajal, Romulo Cincinato, del propio Tibaldi y de Miguel Barroso.
ESCALERA PRINCIPAL
En el centro de la galería oeste del Claustro encontramos esta hermosa escalera “de gran autoridad y hermosura”, que no fue realizada según el proyecto de Juan Bautista de Toledo, sino según otro debido, al parecer, a G.B. Castello, llamado el Bergamasco. Al atractivo de su arquitectura se añade la fastuosidad de la bóveda pintada al fresco en 1692 por Luca Giordano: La Gloria de la monarquía española. Carlos II, en el centro del muro occidental, muestra esta apoteosis a su madre, Mariana de Austria, y a su esposa Mariana de Neoburgo.
PATIO DE LOS EVANGELISTAS
El Patio de los Evangelistas es una de las partes más importantes del edifico desde el punto de vista arquitectónico, tanto por las fachadas de las galerías del Claustro, según diseño de Juan Bautista de Toledo variado por Herrera, como por el Templete, obra de este último, que da nombre al Patio.
El jardín, concebido como un característico patio claustral distribuido en forma de cruz, está centrado por un edificio dórico que alude a la fuente de la Gracia y de la vida espiritual (los cuatros Evangelios), y al jardín del Edén con los cuatro ríos que riegan las partes del mundo: este Templete de los Evangelistas fue diseñado en 1586 por Herrera: las esculturas son de J.B. Monegro.